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Las mejores tácticas para seducir a mi entrevistador Volver al listado
Una buena estrategia es enviar, al otro día, una carta agradeciendo la entrevista. Este tipo de sintéticas cartas son poco habituales por lo que cuando un entrevistador las recibe, difícilmente olvide el detalle.

Por Gloria Cassano 

Muchos profesionales consultan acerca de qué método se puede utilizar para asegurarse una “entrevista exitosa”. No existen fórmulas mágicas cuando se trata de situaciones donde intervienen las relaciones interpersonales y, sobretodo, aspectos emocionales que se ponen en juego, y la entrevista de selección, es una de esas situaciones donde más se exponen las emociones.

No obstante, hay algunas técnicas que se pueden considerar. En principio hay que reconocer que todos los seres humanos somos sensibles a la impresión que causamos en los demás y que todos deseamos el reconocimiento del otro. Esta es una necesidad básica.

Partir de esta premisa, ya nos ayuda. Quien entrevista es un hombre (o mujer) que tiene vivencias, problemas e intereses similares a los de cualquier ser humano. Entiendo que algunos de ellos se posicionan en un lugar de “poder” creyendo que de esa manera son más reconocidos o se creen más importantes. Prueba de ello es el tiempo que hacen esperar al postulante, la falta de una sonrisa que promueva la conversación, las preguntas agresivas, el no dejar hablar o interrumpir y podría seguir con otras tantas actitudes que más que facilitar el diálogo lo dificultan.


Pero aún así, el entrevistado puede utilizar algunas técnicas que impacten de la mejor manera posible. Por ejemplo:

Un saludo amable y cordial, con una sonrisa y un comentario como “gracias por recibirme” o bien “es un gusto conocerlo”. Este gesto promueve a una recepción cálida.

Por otro lado, trate de reconocer el estilo del entrevistador y hágalo sentir que maneja la reunión. Para esto, esté dispuesto a escuchar, es más vaya a las entrevistas más con la idea de escuchar que de hablar. Cuando le hagan una pregunta, contéstela, no se explaye sin antes asegurarse que está contestando. Si le da lugar o le pide más datos, entonces trate de responder dando ejemplos concretos. Mientras tanto, no olvide sonreír de vez en cuando. 

Durante la entrevista, mire a su interlocutor a los ojos, no pierda la mirada en ningún elemento del escritorio y mucho menos la dirija hacia una ventana. Demostrar atención es una manera de agradar al otro.

Al finalizar la entrevista, y después de haber hecho las preguntas adecuadas para entender el puesto al que se ofrece, comentarios tales como “ha sido usted muy claro” o bien “le agradezco lo bien que me explicó”, serán bienvenidas. Cabe aclarar que si el entrevistador no fue claro o no explicó nada, esos comentarios no cuadran porque puede sentir que son irónicos. No se puede querer ser amable con quienes no son amables. 

Si realmente estima que la entrevista fue buena, no dude en expresarlo; frases tales como “la entrevista fue muy agradable” o, “fue un gusto haber conversado con usted” dichas porque las sentimos suenan muy bien y “seducen” al entrevistador. Pero si las decimos sin pensarlo pueden ser un bumerang que lo único que logran es que nos vean desagradables.

Una buena técnica es enviar, al otro día, una carta agradeciendo la entrevista. Algo así como:

“Fue muy grato conversar con usted el día …. Pocas veces me he sentido tan cómodo y quería expresárselo especialmente. Asimismo, quedo a su disposición para aclarar cualquier tema que considere importante”

Este tipo de sintéticas cartas son poco habituales por lo que cuando un entrevistador las recibe, difícilmente olvide el detalle y, por ende, difícilmente se olvide de usted, factor importante al momento de que pueda surgir otra búsqueda.

Para finalizar, tenga siempre en cuenta que la mejor manera de impactar bien, es siendo lo más natural posible, evitando expresiones que no usamos habitualmente y siendo amables y comprendiendo que la persona que nos entrevista, igual que nosotros, tiene buenos y no tan buenos momentos. Comprender a los demás, ponernos en su lugar, facilita las relaciones entre las personas.

 
 
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