A menudo soñamos con encontrar un trabajo ideal, que tenga todas las cualidades y atributos que deseamos. Este anhelo nos lleva a buscar dicho trabajo por todos los medios posibles.
Cuando no logramos encontrar dicho trabajo, podemos llegar a sentirnos frustrados, desanimados y hasta deprimidos. Tal es nuestra ansiedad por encontrar el trabajo ideal que solemos olvidarnos de algo esencial: para poder encontrar un empleo que me guste, primero necesito desarrollar mi autoestima.
Sin embargo, muchas veces nos mostramos reacios a reconocer nuestras virtudes y habilidades; creemos erróneamente que el reconocimiento y aprecio debe venir de los demás, ya que de lo contrario podríamos ser considerados soberbios.
Ello nos lleva numerosas veces a que cuando nos hallamos frente a nuestro posible empleador nos mostramos poco expresivos de lo que podemos aportarle. Por supuesto que esto retrasa mucho el conseguir un trabajo.
La falta de auto reconocimiento de nuestras cualidades constituye un serio problema en nuestra vida. Este patrón psicológico tan común es el que nos impide encontrar un trabajo que nos guste y en el cual seamos bien remunerados.
Es cierto que a veces precisamos hacer cierta experiencia laboral, pero si somos honestos y reconocemos en que somos valiosos y qué habilidades disponemos, podremos agilizar el encuentro de un trabajo que nos resulte gratificante.
Por ello estas son algunas sugerencias que podemos comenzar a poner en práctica para encontrar el trabajo tan deseado:
- Efectuemos un listado con nuestras cualidades y habilidades. Respondámonos seriamente: ¿Por qué soy valioso en mi vida? ¿Qué habilidades o recursos dispongo que pueden servir a mi futuro empleador? Un estudio en Harvard demostró que aquellos estudiantes que mostraban mayor puntuación en su autovaloración y conocimiento de si mismos, lograron puestos de trabajo mejor pagos y más atractivos. La autoestima es condición vital para acceder a puesto de trabajo más interesantes.
- Reconozcamos nuestras debilidades y limitaciones: Es fundamental reconocer qué actitudes o recursos nos faltan desarrollar en nosotros mismos. Esto es para saber qué necesitamos desarrollar a fin de poder encajar adecuadamente en el trabajo buscado.
- Visualicemos con claridad nuestro trabajo soñado: Animémonos a visualizar mentalmente el trabajo que anhelamos. ¿En qué actividad nos gustaría trabajar? ¿Bajo qué condiciones laborales (sueldo- compañeros-lugar de trabajo-etc.)? Si bien es cierto que existe una realidad laboral determinada a la cual muchas veces debemos adaptarnos, cuanto mayor sea nuestra claridad respecto a lo que queremos, más chances tenemos de concretarlo en forma rápida.
|