Estos postulantes muchas veces olvidan que las empresas no sólo
tienen en cuenta los requisitos formales del puesto, sino también
las características de personalidad y el estilo de trabajo de
cada candidato. Y para obtener esta información muchas recurren
a un profesional que se encargue de realizar una evaluación
psicotécnica.
Debemos tener en cuenta que ante las mismas situaciones
las personas actuamos de diferentes maneras. Y las empresas
quieren detectar estos estilos de comportamiento y poder
predecirlos, para saber con qué se van a encontrar.
Pero veamos mejor un ejemplo: ante las situaciones de presión -
tan frecuentes en los trabajos actuales- algunos tienden a
analizar fríamente el caso y elegir las opciones más
convenientes, mientras que otras pueden llegar a tomar acciones más
impulsivas y con poca reflexión previa. Esto no es ni bueno ni
malo, simplemente son estilos de trabajo que deben ser
compatibles con las necesidades del puesto y, sobre todo, con la
cultura de la empresa.
En otros casos, es necesario saber si la persona cuenta
con habilidades de liderazgo y el examen psicotécnico puede
brindarnos esa información. Allí no sólo se puede saber si la
persona tiene habilidades para tener gente a su cargo, sino también
con qué estilo los va a dirigir. Porque sabemos que no todos
lideran de la misma manera: hay líderes democráticos, los hay
autoritarios y también carismáticos. Y estas características
serán positivas o negativas de acuerdo a los valores y la
cultura de la empresa.
Por lo tanto, la importancia y el objetivo del psicotécnico
radica en poder predecir cuál va a ser el comportamiento y
desempeño futuro de esa persona en su puesto de trabajo. Para
esto, el profesional del área de Recursos Humanos debe tener en
claro cuál es el "perfil psicológico" que busca la
empresa. Y esto, como decía antes, no tiene que ver
exclusivamente con el tipo de puesto a ocupar, sino también con
la cultura.
Cómo se toma un psicotécnico
Para conocer en profundidad cuáles son las habilidades,
fortalezas y debilidades del postulante, se realizan entrevistas
y se toman diferentes tests de personalidad, que pueden
administrarse tanto en forma individual como grupal.
Las técnicas que generalmente se utilizan para realizar las
evaluaciones se dividen en diferentes grupos: test gráficos,
test de manchas, relatos, cuestionarios de personalidad y técnicas
grupales.
Sin embargo, la evaluación comienza mucho antes del psicotécnico:
es en el momento mismo que el selector lee nuestro Currículum
Vitae o la Carta de Presentación, o conversa telefónicamente
con nosotros para citarnos a una entrevista y observa nuestro
comportamiento. Todo esto forma parte del proceso de evaluación,
y brinda información acerca de la personalidad del candidato.
Mañana me toman un psicotécnico: ¿qué tengo que
hacer?
A veces, por tratar de agradar a alguien, terminamos por
generar una mala imagen. En realidad, es muy difícil mostrarnos
de una manera distinta de la que somos, y si bien a veces podemos
disimular actitudes, el profesional encargado de la evaluación
tiene la experiencia como para notar esta "simulación".
Es por ello que ante un psicotécnico le recomendamos tomar en
cuenta los siguientes consejos:
- Trate de escuchar qué le pide el selector y actúe
en consecuencia.
- Muestre buena predisposición. Piense que así como en el
psicotécnico le piden tareas que a Ud. no le agradan, en su
futuro trabajo también le pasará...
- Esté tranquilo y relajado en la evaluación. Esto le permitirá
mostrar con mayor facilidad sus competencias.
- Muéstrese lo más naturalmente posible, sin
"preparar" cuáles van a ser sus respuestas. Un
selector hábil se dará cuenta y le "cambiará el
libreto".
- Si Ud. conoce tests o tiene amigos psicólogos, no intente
prepararse. No solo porque quien lo evalúa puede darse cuenta,
sino porque algunas técnicas tienen "detectores de
mentira" muy bien disimulados, que hacen caer en la trampa
hasta al más avezado.
- Las técnicas están diseñadas para que no haya respuestas
"correctas" o "incorrectas". Por ello, sólo
muéstrese como Ud. es.
Finalmente, hacemos con usted una reflexión:
A veces, por tratar de lograr que nos vaya bien en la evaluación,
tenemos actitudes poco naturales. Lo malo de esto no sería que
el profesional que nos evalúa se dé cuenta, sino que podemos
estar simulando porque creemos que eso es "lo que él
espera", mientras que en realidad es lo contrario y nos
terminamos perjudicando...
Simplemente, le sugerimos que lo tome como una actividad laboral
más. Si mañana le toman un psicotécnico, simplemente limítese
a participar de la experiencia en forma distendida y natural, sin
adoptar actitudes artificiales.
Porque, como reza el dicho, "la mentira más perfecta es la
verdad..."
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