|
Desarrolle y manténgase con un
estilo de vida saludable.
Los expertos concuerdan que la
buena salud es una poderosa protección contra el estrés. Usted conoce la
mezcla correcta: una dieta nutritiva, mucho descanso, y ejercitarse
regularmente. Las investigaciones recientes muestran que aún la actividad
moderada es suficiente para hacer una gran diferencia en su estado físico.
Tenga en mente que si usted no está en forma, es de sabios consultar con su
doctor antes de iniciar un nuevo régimen de ejercicios.
Tome descansos
Si usted está experimentando
un día agitado, vea si tomar un descanso no programado le ayuda. Salga a
caminar, haga respiraciones profundas, o hable con un colega. Relajar la tensión
puede venir en una variedad de formas. Así es que experimente para ver que le
funciona mejor a usted. Su tiempo libre regular, incluyendo fines de semana y
vacaciones, también es clave para mantener el estrés y el desgaste bajo
control.
Inscríbase en un seminario sobre
el manejo del tiempo.
Tener el control de su calendario
y horario es una parte vital para reducir el estrés. Entre más pueda controlar
el paso y el patrón de sus días, es más probable que usted pueda controlar
los factores que generan el estrés en su vida.
1.Manténgase ocupado.
2.No se ofusque por
trivialidades.
3.Utilice la ley de los
promedios para disipar sus preocupaciones.
4.Coopere con lo inevitable.
5.Decida cuánta ansiedad vale
algo y no le dé más que eso.
6.No se preocupe por el pasado.
Un seminario sobre el manejo del
tiempo puede darle ideas importantes para que pueda utilizar su horario diario
al máximo..
No trate de ser perfecto
El perfeccionismo es uno de los
principales factores en el hábito de la demora o procrastinación. Tiene
sentido y es admirable el esforzarse por lograr la excelencia pero no tratar de
ser perfectos. ¿Existe aquí una línea fina? Realmente no. Usted sabe cuando
ha llegado a un punto poco razonable en su trabajo, cuando usted está tratando
de lograr un 100 por ciento o más. Típicamente, los perfeccionistas sienten
que nada de lo que ellos hacen es lo suficientemente bueno y por ello imponen
estándares altos imposibles de lograr para ellos y su equipo. Los gerentes o
administradores tienen que examinar su comportamiento y descartar el exceso de
actividades, aquella impulsadas no por la tarea en si, sino por el miedo a la crítica,
al fracaso, o al rechazo. Este es un auto-análisis difícil pero que trae
buenos resultados al bajar la angustia y obtener mejores resultados y en tiempo.
Aprenda cuando decir NO
Tomar demasiadas
responsabilidades es un despeñadero que los gerentes o administradores listos
evitan. Mejor es reconocer su tiempo y los limites de estrés de inmediato, y no
comprometerse demasiado. Usted tiene que decidir que es lo más importante para
usted y luego priorizar sus actividades. Si hay personas, aún jefes, que le
hacen sentir culpable porque usted no puede hacer lo que le piden, usted
necesita acordar una reunión para discutirlo. Si esto no resuelve la situación,
probablemente debe ir pensando en dejar la relación por algún tiempo. En el
trabajo, esto podría necesitar un ajuste en sus tareas o cambiarse a otro
equipo.
Aprenda a balancear su vida
Combinar todas las cosas que le
gusta hacer con aquellas que debe hacer puede ser un reto tremendo en
oportunidades. Usted necesita balancear las responsabilidades con los placeres
– no siempre mutuamente excluyentes – para manejar el estrés. Pasar tiempo
libre con amigos o familiares o disfrutar de su pasatiempo favorito puede
refrescarlo y quitarle la tensión a la rutina diaria. Para alivianar su carga
de trabajo, delegue ciertas tareas a miembros de su equipo o familia, reorganice
su agenda periódicamente, y tome ventaja de la tecnología.
|