"El camino que veo para mi seguridad es trabajar para mi. Me considero capacitada, emprendedora, con experiencia, con títulos calificados, y aún estudiando en la universidad. Con 46 años, tengo edad suficiente y necesaria para independizarme".
"Hay un tiempo para todo y de eso me fui dando cuenta, me dice Graciela", ¿Por qué seguir golpeando puertas que no se abrirán, por qué no intentar ingresar al mercado laboral con un producto o servicio de calidad?
Empezar un negocio responde a un sueño pendiente, a una opción después de una desvinculación o a ambas cosas.
Un nuevo negocio es muy parecido a un niño demandante:
- Necesita de toda nuestra constante atención
- De toda nuestra energía
- Hay una pregunta que hay que hacerse antes de empezar:
¿Necesita la gente de este producto o servicio?
También hay que saber que no todos las personas son personas emprendedoras:
Si no lo eres, piensa en unirte con tu producto o servicio a otra persona que si lo sea, convertite en su complemento
La perseverancia es la ley Nº1: Empezar un negocio propio al principio significa inversión en tiempo, dinero o en ambos, son un par de años de muy poca ganancia, años de capacitación de trabajo duro y de energía focalizada en el proyecto, sin olvidar la constancia de voluntad, esa característica que le permite a una persona continuar a pesar de la oposición y contratiempos, por que sabe que sólo persistiendo podrá lograr su propósito.
Infaltable será en este proyecto el motor, la fuerza de voluntad que lleva a la acción y eficiencia, a la satisfacción de haber realizado bien las cosas.
Preguntate: En el servicio que estas POR OFRECER. ¿Cuál es la TAREA MÁS ARDUA?
POSICIONATE COMO EL EXPERTO JUSTAMENTE EN ESA TAREA
Licenciada Ana María Gueli Enriquez
Asesora laboral.
Especialista en Inserción laboral
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